El Casademont Zaragoza ha cerrado el regreso de Jilson Bango hasta el final de la temporada 2026-2027. El pívot angoleño, de 2,08 metros y nacido en 1999, vuelve a la disciplina rojilla para reforzar la rotación interior de cara al tramo decisivo de la Liga Endesa.

Un regreso para reforzar el juego interior

El acuerdo sitúa a Bango de nuevo en el proyecto maño en una campaña en la que el club busca consolidar su presencia en la competición doméstica. Su perfil físico y su experiencia en la categoría encajan con la necesidad de aportar presencia bajo los aros y continuidad en la pintura.

La incorporación llega en un contexto en el que el Casademont Zaragoza necesita profundidad en el pívot para sostener el ritmo de la ACB y competir con garantías en los duelos directos del interior.

Trayectoria y encaje en Zaragoza

Bango no llega como un desconocido: su vinculación previa al club facilita la adaptación inmediata al sistema y al entorno competitivo de la liga. A sus 26 años, el jugador aporta metros, capacidad de rebote y una lectura del juego interior que el equipo puede aprovechar desde el primer día.

En la práctica, su regreso refuerza una plantilla que necesita alternativas fiables en la zona, sobre todo en un calendario exigente donde los minutos del pívot titular condicionan el rendimiento colectivo.

Qué implica para el club

Con Bango de vuelta, el Casademont Zaragoza gana una pieza con experiencia en la Liga Endesa y margen para gestionar cargas en el juego interior. El acuerdo cubre lo que resta de la temporada 2026-2027, lo que permite al cuerpo técnico planificar con una opción adicional de cara a los tramos finales de la competición.

El movimiento fue informado por Mundo Deportivo — Baloncesto y Piratas del Basket.